miércoles, 13 de abril de 2011

Bosque interior

El bosque es un espacio que se vive en la armonía rítmica del ciclo natural. Es poesía que se expande ante un sujeto, que busca interpretar y desplegarse en la inmensidad invisible de su existencia.

La arqueología natural se impone ante el individuo desde el interior como un signo de ensueño infinito. Es una expansión que se dispersa con la dialéctica de lo que llevamos dentro y los diversos matices de lo de fuera (alrededor).

Aun en la primera contemplación hay una interferencia de experiencias que rebasa (en cierto modo) el mundo visto tal como es.

En el bosque, la sinfonía del tiempo se construye “con el misterio de su espacio indefinidamente prolongado más allá del velo de sus troncos y de sus hojas”.1

Cuando el individuo se libera de los lazos de la gravedad que le da la experiencia; para dejarse llevar únicamente por un mundo sensible, las texturas de la naturaleza circulan por las fibras nerviosas y se respiran los colores que se extienden por el aire.
 
http://www.flickr.com/photos/iranyela/sets/72157626212624309/

1- A. PIEYRE DE MANDIARGUES, "Le Lis de mer", 1956, P. 57

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